Rosas negras o burdeos: simbolizan el misterio, la elegancia y la transformación. Aunque no existen naturalmente negras, las variedades muy oscuras como “Black Baccara” o “Deep Secret” se usan por su intensidad emocional.
Rosas amarillas: asociadas a la luz, la energía y la protección. En algunas culturas, se cree que las flores amarillas alejan las malas vibras y conectan con los seres queridos que han partido.
Anthurium oscuro: con su brillo casi satinado y su forma única, transmite poder y misterio.
Protea: representa el renacer, la resistencia y la transformación. Perfecta para simbolizar el paso de una etapa a otra.
Limonium: flor de larga duración, vinculada a la memoria y al recuerdo de quienes ya no están.
Eucalipto: más que un simple follaje, simboliza protección y limpieza energética.
El lenguaje del color es fundamental en esta fecha. Algunos de los tonos más usados y su significado al elegir flores: