Con la llegada del otoño, los colores cambian, la luz se vuelve más suave y los espacios piden calidez. Las flores juegan un papel esencial en esta transformación: aportan belleza, aroma y un toque de naturaleza viva que contrasta con los días más frescos. En este artículo te contamos cuáles son las mejores flores para decorar en otoño, sus significados, cómo combinarlas y qué tener en cuenta para lograr un ambiente acogedor.
El otoño invita a usar flores con tonos cálidos, terrosos y vibrantes, que reflejan la paleta típica de la estación: ocres, burdeos, naranjas, marrones, verdes secos y dorados. Algunas flores son perfectas para esta época del año tanto por su resistencia como por su estética natural.
Crisantemos: símbolo de longevidad y alegría. Son muy usados en otoño por su amplia gama de colores.
Dalias: flor de temporada por excelencia. Aportan volumen y tienen una gran variedad de formas.
Hortensias secas o otoñales: sus tonos morados, verdes o azulados envejecen con gracia y son ideales para centros de mesa.
Rosas en tonos cálidos: las variedades frutteto, te o naranja combinan perfecto con eucalipto o paniculata seca.
Astromelias y lisianthus: delicadas pero resistentes, ayudan a suavizar arreglos otoñales con su textura aterciopelada.
Eucalipto, ruscus, helecho seco y ramas de magnolia: perfectos para dar estructura y aroma a tus composiciones.
Un claro ejemplo son nuestros Bouquets: Bouquet Preservado Cascada y Bouquet Pastel Eternal
El otoño tiene una paleta emocional. No se trata solo de seguir una moda, sino de crear ambientes que reconforten y acompañen el ritmo más lento del cambio de estación.
Tonos tierra: terracota, beige, marrón, mostaza.
Colores cálidos: burdeos, coral, cobre, naranja tostado.
Verdes envejecidos: oliva, musgo, verde seco.
Toques neutros: blanco roto, gris piedra o crema.
Una combinación armónica de estos colores transmite serenidad, elegancia y conexión con lo natural. Se pueden aplicar en ramos, centros de mesa, cajas florales o arreglos minimalistas con jarrones de cerámica.
En otoño, el jarrón o base del arreglo floral cobra protagonismo. No solo sostiene las flores: refuerza el estilo de la decoración y completa la estética. Las texturas como la cerámica rugosa, el barro cocido o el vidrio opaco son las más buscadas.
Jarrones de cerámica artesanal en tonos neutros o tierra combinan con flores silvestres.
Bases oscuras (negro mate, gris piedra, verde oscuro) elevan la sofisticación de los tonos otoñales.
Mini jarrones con flores secas o preservadas son ideales para mesitas o estanterías.
Aquí tienes algunas formas reales y sencillas de incorporar flores de otoño en tu decoración:
Centro de mesa para el comedor con dalias, crisantemos y eucalipto.
Caja floral elegante para el recibidor o la sala de estar con tonos cálidos y flores de temporada.
Ramo silvestre para la cocina o la oficina en tonos naranja, rosa empolvado y verde musgo.
Decoración en jarrón alto con ramas secas, hortensias y lisianthus para dar altura a cualquier rincón.
Detalle en el baño con mini jarrón y una flor solitaria seca o preservada.
El otoño nos recuerda la belleza de lo simple, lo cálido y lo orgánico. Decorar con flores de temporada no es solo una tendencia: es una forma de reconectar con los ritmos de la naturaleza, de embellecer sin excesos y de crear ambientes que te hagan sentir en casa.
Atrévete a transformar tu espacio con flores que hablen de ti, de tu estilo y de esta estación tan especial.

